El equilibrio, la forma y el tamaño de los árboles y arbustos se consigue mediante el corte de ramas que no tengan excesivo grosor, manteniendo el vigor, aumentando sus efectos decorativos y favoreciendo su floración. En algunos casos, por estar situados cerca de construcciones e instalaciones eléctricas, la poda requiere de personal especializado en trepa y maquinaria específica para realizar las labores de mayor riesgo. La utilización de todo tipo de plataformas elevadoras, hacen que los trabajos resulten eficaces en las situaciones más difíciles.
La poda de árboles debe tener en cuenta siempre la especie, el espacio disponible, el uso de la zona inferior.
Nuestros técnicos llevan a cabo gestión de la seguridad, adelantándose en el tiempo a posibles roturas de ramas de gran calibre que de forman parte del proceso natural de madurez de los árboles.
Los arboles son los elementos de mayor valor económico de su jardín. No deje en manos de cualquiera su patrimonio arbóreo.

